El homenaje monstruosamente loco
y divertido de Mel Brooks al clásico de Mary Shelley satiriza con gran maestría
y originalidad cada una de las películas que se hayan producido sobre
Frankenstein.
Todo comienza cuando el joven
doctor Frankenstein (Gene Wilder) tiene que acudir al castillo que su abuelo
posee en Transilvania para hacerse cargo de la “extraordinaria” mansión.
No tardará en descubrir un extraño manual científico en el que se explica paso a paso cómo devolverle la vida a un cadáver. Ayudado por el jorobado Igor (Marty Feldman) y la curvilínea Inga (Teri Garr) crea un monstruo (Peter Boyle) cuyo único propósito consiste en ser amado. Cloris Leachman, Madeline Kahn, Kenneth Mars y Gene Hackman coprotagonizan esta genial versión sobre la locura que hará que te mueras… de risa (Trasera de la película).
No tardará en descubrir un extraño manual científico en el que se explica paso a paso cómo devolverle la vida a un cadáver. Ayudado por el jorobado Igor (Marty Feldman) y la curvilínea Inga (Teri Garr) crea un monstruo (Peter Boyle) cuyo único propósito consiste en ser amado. Cloris Leachman, Madeline Kahn, Kenneth Mars y Gene Hackman coprotagonizan esta genial versión sobre la locura que hará que te mueras… de risa (Trasera de la película).
Estrenada en 1974, la cuarta película de Mel Brooks se ha definido como una película de culto dentro del denominado género de la comedia de terror. Grabada en blanco y negro (no por eso debe echaros para atrás), esta película es considerada como un clásico del cine.
La cinta está dirigida por Mel Brooks, pero en la elaboración del guión también participó el propio Gene Wilder (Dr. Frankenstein en la película). El sonido y la banda sonora corren a cargo de John Morris, y es que en esta película podremos escuchar unas cuantas veces el mítico sonido que después sería llamado Dramatic Chipmunk en los botones de la aplicación de Android y en el vídeo al que redirecciona el enlace.
Este gran trabajo sirvió para que un año después del estreno, la película tuviera dos nominaciones a los Oscar, una por el mejor guión adaptado y otra al mejor sonido. No consiguió ninguno.
La cinta también contó con dos nominaciones a los Globos de Oro, una a la mejor actriz en musical o comedia, (Cloris Leachman) y otra a la mejor actriz de reparto, (Madeline Kahn). Tampoco logró aquí ninguna estatuilla.
En 1974 casi todas las películas eran en color. Era inusual ver una película en blanco y negro.
Como parte del homenaje a todas las películas anteriores sobre el monstruo de Frankenstein, Mel Brooks quiso que esta película se rodara en blanco y negro. Pero no termina ahí la cosa, ya que algunos de los escenarios de la película, como el laboratorio, son los mismos que los que se utilizaron en la mítica película de "El doctor Frankenstein" (1931).
"El jovencito Frankenstein" es sin duda una grandísima película. El reparto y las interpretaciones son magníficas, y en el marco de cada escena ningún protagonista parece resaltar sobre el otro. A destacar las actuaciones de Gene Wilder como Dr. Frankenstein, Teri Garr como una más que sensual Inga y sobre todo, la de Marty Feldman en el papel de Igor, el adorable jorobado.
En un primer momento se muestra reacio a seguir los pasos de su abuelo (El barón Victor Von Frankenstein, protagonista de la novela original), que decía que podía volver a dar vida a un ser humano muerto.
Cuando recibe la herencia de su abuelo de manos de un abogado, viaja al castillo que éste tenía en Transilvania, y cambia de parecer con respecto a sus experimentos cuando encuentra su legado, su biblioteca privada, y el manual de como burlar a la muerte.
Como tercera punta de este gran triángulo interpretativo tenemos a Inga, la sensual ayudante de laboratorio del doctor. A su mente quizás un poco infantil deberíamos resaltar el juego que da a la película con su manejo de los dobles sentidos.
Nos encontramos entonces con una película muy amena de poco más de hora y media, con unos momentos bastante cómicos y una progresión lineal muy acertada.
Hay que decir, claro, que el concepto de comedia era algo diferente en la década de los 70 a lo que es ahora. Tal vez porque en esta generación en la que vivimos, se entiende por comedia situaciones absurdas, pero que a fin de cuentas se reducen a sexo, golpes y demás estupideces. Vamos, situaciones nada innovadoras y que si te hacen reír, por lo general, es de lo ridículas que pueden llegar a ser. No digo que todas sean así, porque no me gusta generalizar, pero la gran mayoría si que se muestran así.
Así pues, aunque a algunas personas pueda no hacerle gracia la película, creo que podemos encontrarle un humor bastante original, directo y con gags ingeniosos y bastante divertidos.
El doblaje al castellano me parece bastante correcto, y el hecho de que esté en blanco y negro no debería suponer ningún problema para verla, pues no se hace nada pesada.
Está muy arraigada la suposición de que película en blanco y negro es igual a tostón, pero sin duda esta película tiene todos los factores para poder disfrutar de ella. Altamente recomendable.





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